La página web del museo te deja, previo registro, elegir algunas obras de la colección y formar algo así como una colección privada, una selección propia de arte contemporáneo. Como jugar a ser coleccionista.
Así se titula la película francesa en la que se ve cómo Picasso desde los primeros trazos tiene una idea de lo que quiere hacer y a la vez deja que el propio trabajo le sugiera por dónde ir. Con el torso desnudo y sin dar ninguna muestra de sentirse cohibido por la cámara, Picasso pinta y habla, aunque poco, de su manera de vivir el arte. Cree en el trabajo, en el valor de corregir y de volver a empezar. En un cuadro se ve cómo pega trozos de lienzo cuando ya no puede cambiar con pintura lo que está debajo, para más tarde tirarlo y volverlo a empezar porque el anterior era malo, muy malo.